11- El miedo por Isabel Villanueva
Aún era noche cerrada cuando Eva llegó al recinto de oficinas. Aparcó lo más cerca que pudo de la entrada y se arrebujó en la rebeca azul que se ponía encima del uniforme, de un tergal tieso y con unos colores que parecían los de un equipo de futbol. Lo hacía por el frío que hacía a esas horas de la madrugada y, por el miedo que le entraba al pasar entre las sombras de los árboles que cubrían la zona de aparcamiento. Además, que estaba todo tan oscuro… —Ya se podían gastar algo de dinero en poner unas luces por aquí —rezongó enfadada, mientras avanzaba mirando al suelo que iluminaba con la linterna del móvil. Estaba lleno de agujeros, y el servicio de limpieza no pasaba por allí desde los tiempos de la Piquer, hecho este que se notaba más después de la celebración de la macro fiesta de Halloween ese fin de semana—. Asco de Halloween… Ya no se respeta ni a los difuntos —aunque admitía que el sitio venía al pelo para una cosa así. —De vez en cuando miraba ...