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Mostrando entradas de septiembre 20, 2026

7 - LA CASUALIDAD por Rafael Llamas Cadaval

7 - LA CASUALIDAD por Rafael Llamas Cadaval   El autobús se paró en la plaza del pueblo, el conductor se puso de pie y en voz alta gritó: —Ya hemos llegado, y para que ustedes se orienten, estamos delante del Ayuntamiento de la bella Ciudad Ducal de Osuna. Gracias por haber viajado con nosotros. Todos los tripulantes del autobús comenzaron a bajarse y empezaron a recoger el equipaje que llevaban. Uno de los pasajeros, era un joven de unos 25 años, que se llamaba Raúl y que hacía un mes había aprobado unas oposiciones de profesor de enseñanza secundaria, en literatura, en el instituto “Francisco Rodríguez Marín”, en el paseo San Arcadio de este pueblo. A Raúl, le hacía ilusión este destino, porque había sido el lugar de nacimiento de su abuelo Rafael. Lo había visitado en varias ocasiones con él y había podido disfrutar de la vida de su abuelo entre esas calles. Para su estancia temporal, le habían recomendado, la pensión de “Pepe Cabello”, que estaba bien de precio y muy ...

7 - La casualidad por Amparo Jiménez Planas

Las casualidades no existen, son llamadas de atención de la Vida. Se deberían de llamar causalidades, porque son una causa que deberían producir un efecto, aunque no siempre estemos atentos. Creo que la vida te va dirigiendo hacia tu objetivo, aunque tu no lo sepas, poniéndote señales en el camino. Si no atiendes a las casualidades, el camino será más largo y sinuoso y puede, incluso, que nunca llegues a la meta.   Estábamos en Aracena, un pueblo de la Sierra de Huelva, y quedamos a desayunar en el bar del Casino con una amiga. En plena conversación sonó el teléfono y pensé “No lo cojo”. Cuando estoy charlando reunida con personas no me gusta coger el teléfono. Prefiero dejarlo y llamar más tarde al remitente. Pero miré quién llamaba y vi que era mi amigo Rafael. Total, que decidí cogerlo. —Hola, Rafael, ¿Que tal estas? —Muy bien, te echaba de menos y te he llamado. —¿Por qué no te vienes a Aracena a pasar el día? —No puedo, voy a apuntarme a un curso de escritura y se ...

7- Con noticias de Gurb por Isabel Villanueva

  No voy decir que la novela “Sin noticias de Gurb”, de Eduardo Mendoza, sea mi libro favorito. Me lo leí cuando era una jovencita, aprovechando el encargo de comprarlo para su hijo que me hizo una vecina. “Es la lectura que le han mandado en el colegio”, me dijo y, sabiendo que yo era una asidua lectora, decidió no complicarse la vida y encargarme a mi su compra. Como la hice por la tarde, me llamó la atención su argumento (un extraterrestre que adopta la presencia de Marta Sánchez para pasar desapercibido… ¿Qué locura es esa?) y nunca había leído nada de ese autor, decidí ponerme con él , si me daba tiempo, en la cama, por la noche, en mi horario habitual de entrega a esos menesteres. Me recuerdo en mi habitación de soltera, con sus peluches y sus cortinas rosas, y la luz de la lamparita de noche encendida (con la puerta cerrada, para que mi madre no se pusiera a gritarme que la apagara, que no eran horas; sabía que era una batalla perdida, pero insistía) entregándome a las locur...

7 – La casualidad por Beatriz Salas Escarpa

Fue una decisión totalmente imprevista. Mi amiga Ana dejaba su casa por unos meses y me la ofreció para que cambiara de aires: «Hija, ahora que estás jubilada, bien podrías aprovechar». Al parecer, la frase me impactó, porque a la mañana siguiente, con lo justo, me puse en marcha. Tenía por delante casi siete horas al volante, así que en la primera gasolinera aproveché para buscar alguna charla online lo bastante larga para acompañarme durante un buen rato. Enseguida elegí un perfil casi al azar y no me equivoqué: se llamaba Vico. Casualmente era el vídeo de su presentación y me ganó de inmediato. Era sevillano, filósofo y residía en Ciudad de México, donde daba clases de Filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). «Todo un cargo para ser tan joven», pensé. Su cercana manera de transmitir me cautivó y busqué todo lo que había de él en las redes sociales. Y ahí estaba, con su trayectoria, sus éxitos... Me animé y le escribí. Fue emocionante ver que me había conte...